GUATEMALA ANTE LA NUEVA ECONOMÍA DIGITAL: LA COMPETITIVIDAD DEPENDE DE LA INFRAESTRUCTURA QUE LA SOSTIENE
Liberty Networks plantea que el siguiente salto del país no estará solo en adoptar más tecnología, sino en lograr que conectividad, nube, datos, ciberseguridad y operación continua funcionen como un solo sistema, con la resiliencia necesaria para evitar que una falla detenga el negocio
Guatemala, 17 de septiembre de 2026 - Guatemala ya participa en la economía digital. La pregunta ahora es si cuenta con los cimientos suficientes para competir en una etapa en la que bancos, comercios, trámites, salud, educación, logística y servicios empresariales dependen de plataformas digitales que no pueden detenerse.
Según DataReportal, Kepios, 11,6 millones de guatemaltecos usaban internet al cierre de 2025, equivalente al 62% de la población, mientras que 7,14 millones permanecían fuera de línea. El país registra 20,6 millones de conexiones móviles y 92% de cobertura 4G, pero apenas 5,08 suscripciones de banda ancha fija por cada 100 habitantes. El avance ha sido rápido gracias al acceso móvil; la siguiente etapa exige fortalecer la infraestructura fija, la redundancia y la calidad de la infraestructura que sustenta las operaciones críticas.
Las mediciones internacionales apuntan en la misma dirección. Guatemala aparece en la posición 102 de 127 economías en el Network Readiness Index 2025 y en el grupo de “exploradores” del Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial 2025 de la CEPAL y el CENIA. El reto es convertir la adopción digital en productividad, confianza y capacidad de competir.
“Guatemala ya dio pasos importantes para ampliar el acceso y acelerar la adopción digital. La siguiente etapa consiste en lograr que esa base se traduzca en continuidad, productividad y mejores servicios. Hoy una interrupción tecnológica puede detener pagos, ventas, logística, atención al cliente y servicios esenciales al mismo tiempo. Por eso, la resiliencia debe diseñarse antes de que ocurra la falla”, afirmó Carlos Menjívar, Country Manager de El Salvador y Guatemala de Liberty Networks.
El impacto económico también es tangible. El comercio electrónico guatemalteco se proyecta en US$2.18 mil millones en 2025, de acuerdo con Statista citado por International Trade Administration. Detrás de las cifras hay una dimensión humana: los 7,14 millones de personas que siguen fuera de línea también quedan más lejos de la banca digital, del comercio en línea, de la educación conectada y de trámites que cada vez migran más a internet.
Para las organizaciones, uno de los retos menos visibles es la fragmentación. Una empresa puede tener conectividad con un proveedor, nube con otro, ciberseguridad con un tercero, centro de datos con un cuarto y una alternativa satelital con un quinto. Mientras todo funciona, el modelo puede operar sin problemas. La diferencia se ve cuando algo falla: cinco contratos, cinco acuerdos de servicio y cinco mesas de soporte pueden convertir una incidencia técnica en un problema de coordinación, justo cuando cada minuto cuenta.
Por eso, más que acumular tecnologías, la nueva economía digital está empujando a empresas y gobiernos hacia arquitecturas integradas y un solo interlocutor capaz de entender cómo se relacionan la red, el cómputo, la nube, la seguridad y la operación. No se trata de reducir las opciones, sino de reducir los puntos de fricción cuando la continuidad está en juego. En esa lógica se inserta la estrategia de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) de Liberty Networks. La compañía combina una red propia de cable submarino de fibra óptica y de fibra terrestre, acceso satelital para empresas, centros de datos regionales, ciberseguridad, servicios administrados, consultoría y capacidades de nube, aplicaciones, automatización, datos e inteligencia artificial. El objetivo no es sumar productos, sino lograr que esas capas funcionen de forma coordinada y respondan como una sola arquitectura cuando la operación lo exige.
Ese modelo se apoya en fabricantes y plataformas globales, tales como AWS, Cisco, Fortinet, Hitachi, HPE, IBM, Microsoft, Oracle, Red Hat, Starlink, entre otros, para combinar tecnologías según las necesidades de cada organización, sin depender de un único fabricante. A esa capacidad de integración se suman activos propios de Liberty Networks, como su red regional de centros de datos, entre los que se destaca el de Tocancipá, en Colombia, el cual cuenta con certificación Tier IV, disponibilidad de 99.995%, 2.5 MW de capacidad y energía redundante, además de servicios gestionados y operación continua para sostener entornos críticos.
“La diferencia entre adoptar tecnología y convertirla en valor está en la integración. La inteligencia artificial, la nube o la automatización necesitan datos, conectividad, seguridad, capacidad de cómputo y una operación que responda como un solo sistema. En un incidente, la resiliencia no depende de cuántas herramientas se compraron, sino de qué tan rápido pueden coordinarse todas las capas para mantener el negocio funcionando”, señaló Juan David Correa, director de Tecnología de la Información y las Comunicaciones (TIC) de Liberty Networks.
La ciberseguridad refuerza esa necesidad. FortiGuard Labs reportó 726 millones de intentos de ataque contra objetivos en Guatemala durante 2025 y 378 millones de escaneos activos. Proteger la operación ya no significa instalar una herramienta puntual, sino mantener vigilancia y respuesta de forma permanente.
Guatemala ya demostró que puede acelerar la adopción digital. La próxima ventaja competitiva no se medirá por cuántas tecnologías compren sus empresas o instituciones, sino por cuántas puedan mantener funcionando al mismo tiempo, incluso cuando algo falle. En una economía donde una interrupción puede detener pagos, ventas, atención, logística o servicios públicos en segundos, la infraestructura deja de ser soporte y se convierte en competitividad. Y la capacidad de integrar conectividad, cómputo, nube, seguridad y operación bajo una misma visión deja de ser una comodidad: se vuelve una condición para crecer.
ABOUT LIBERTY NETWORKS
Liberty Networks, part of Liberty Latin America, is a leading infrastructure and enterprise connectivity provider in Latin America and the Caribbean that connects over 30 countries with close to 55,000 kilometers of submarine and terrestrial fiber optic cable systems. The company operates several of the region’s most important subsea systems, including ARCOS-1, CFX, ECFS, PCCS, and MAYA-1.2, alongside major initiatives such as MANTA, a new high-capacity pan-regional subsea system for the Caribbean and Latin America.
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